Artículo Los Orígenes de Tapay

Los Orígenes de Tapay
 

Autor: Walter Tinta Junco 

 

Hatún Tapay es la capital de distrito, la misma que es constituido por varios pueblos ubicados en la ladera derecha del Cañón Colca, entre los 2,800 y los 3,000msnm, estos pueblos son: Cosñirhua, Malata, Llatica, Paclla, Fure, San Juan de Chucho, entre otros de clima templado, (además de otros pueblos ubicados en la puna como Toccallo), todos   de hermosos paisajes y preferido por los turistas.

 Sus pobladores se dedican principalmente a la agricultura, abasteciendo de artículos frutales a la mayoría de los pueblos de la provincia de Caylloma. Más recientemente parte de la población se dedica a la actividad de servicio al turismo, debido a la frecuente visita de turistas y aventureros que eligen esta parte del cañón para hacer sus caminatas, a quienes ofrecen guiado local, alojamientos, comedores, animales para cabalgar, etc.
 
Como herencia cultural, este pueblo mantiene variadas tradiciones de la cultura quechua, pero existen muchos elementos que revelan la presencia de culturas más antiguas como la cultura Wari. Entre sus manifestaciones culturales destacan por ser muy buenos agricultores y por ser los mejores exponentes en la danza del “Witite”.

Sobre sus orígenes poco se ha estudiado, pero se ha rescatado la siguiente leyenda:
 
  En el lado derecho del Cañón colca, en la cordillera el Chila vivían dos hermanas gemelas, una se llamaba Ceprejina y la otra Bomboya, ambas eran muy hermosas. Ceprejina se casó con un agricultor y tuvieron mucha familia, a sus hijos les enseñaron a cultivar dulces frutas, verduras maíz y papas, ellos poblaron Cosñirhua, Malata, Llatica Fure, Paclla y otros pueblos más.  También les enseñaron a pescar en el río. Su madre hasta ahora les alimenta de agua desde los deshielos y de manantiales.

La  otra hermana Bomboya, conoció a un minero, quien se dedicó a buscar oro y plata en las entrañas del Chila, haciendo muchos túneles, cada día sacaba un puñado de metales preciosos, pero Bomboya quería mucho más, para ser la mujer más rica y tener sus vestidos de oro y plata.

Un día el minero quedó atrapado en la mina, nunca más salió, por eso la mujer le espera hasta ahora, su cabeza petrificada se puede observar desde el mirador “La Cruz del Cóndor”, se la ve muy triste y vieja, con los cabellos desordenados, a veces llora, aunque no haya nieve en su cabeza, de sus ojos sale un hilo de agua.

Cuento escrito en base a los relatos de Vicente Llosa Llica, nacido en Tapay.